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VIDA

Al ser bautizados adquirimos una nueva VIDA; diferente de la que nuestra madre nos dio en la carne. Vida que nace al adherirnos a Jesús

Es por medio de la fe; aún cuando seamos pequeños y no nos demos cuenta, ya que el aval de nuestros papás y nuestros padrinos aseguran que nos haremos conscientes de esta VIDA que hemos recibido; sin tal aval, no nos podrían bautizar ni deberían hacerlo.

El signo externo de manifestación de esta vida, es actuar con AMOR.

MUERTE

El aspecto material de nuestra existencia termina con la muerte, esta es solo un paso para lograr nuestra plena realización; muerte real y muy dura, Jesús hombre verdadero se identificó con ella en la cruz, pero no deja de ser un paso, como la piel de una víbora o el capullo de una mariposa: abandonamos nuestro cuerpo mortal.

RESURRECCIÓN

Jesús resucitó: volvió a la VIDA, era el mismo al que habían crucificado pero con un cuerpo ya no material, sino ESPIRITUAL era Él mismo y nos hacía partícipes de esa vida en donde la muerte, ni ningún tipo de muerte podrían reinar, la muerte había sido vencida.

Esto fue y ES la PASCUA del SEÑOR, el paso de Dios en la historia, así como en Egipto al pueblo de Israel.

Esta nueva VIDA que trasciende la historia es el regalo de Dios a participar en Jesús, Dios verdadero, a quien nos unimos por el bautismo en su DIVINIDAD.

"..y se asombran de que nosotros podamos llamar muerte al comienzo de la VIDA"

Santa Teresa del Niño Jesús.

REFLEXIÓN

Jesús vio venir su muerte y la afrontó con lucidez. No se defendió ni puso peros ante la voluntad de su Padre.

Como ser humano experimentó miedo y tembló ante su ejecución, pero al final, se mantuvo fiel al Padre, fiel a sí mismo y fiel a su misión.

Por eso en la cruz podemos ver, a plenitud, 3 cualidades que como fieles deberíamos de imitar:

1.       La confianza en el Padre.

Cuando todo fracasa y hasta Dios parece abandonarlo, Jesús grita con fe: "Padre, en tus manos pongo mi vida".

¿Tú pones tu vida en manos de Dios?

2.       La entrega al servicio del Reino de Dios.

Pues generosamente da lo que más quiere todo hombre: su propia vida. ¿Entregas parte de tu vida para construir AQUI y AHORA el Reino de Dios?

3.       El perdón a quienes lo han ofendido y humillado.

Abandonado por todos, Jesús muere creyendo hasta el final en el perdón para los hombres: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".

¿Tú perdonas a los que sabiendo o no sabiendo lo que hacen, te lastimaron?

Reflexión propuesta por la Parroquia de La Sagrada Familia para la Pascua de 2011.