¿Se puede ser santo hoy?
En memoria del Padre Manuel Loza, S. J. en el Quinto Aniversario de su paso al Señor
Ciertamente.
Es el ideal de todo cristiano. Sin embargo, cuidado: ser santo no significa
terminar la vida en un calendario, sino parecerse a Dios, que es verdaderamente
santo: "Santo, Santo, Santo es el Señor", proclamamos los cristianos en la misa.
Dios es Amor, nos dice san Juan. Por tanto, se trata de amar. Si quieres saber lo que significa eso, mira a Jesús. Él es el modelo de los santos. Para amar como él, déjate invadir por el Espíritu Santo que nos ha enviado.
A menudo los santos son representados rezando. Sin embargo, ser santo no es pasarse la vida en encerrado en una iglesia o en un convento, sino vivir con amor la vida cotidiana. Es cerca de Dios donde los santos encontraron la fuerza para vivir así hasta en los menores detalles.
Ser santo es buscar a Dios a lo largo de la vida, amando a todos los que él pone en nuestro camino. Se pueden dar pasos en falso, y puede haber retrocesos e incluso caídas. Lo esencial es volver a ponerse en marcha cada vez, levantarse, confiar.
Algunos buscadores de Dios son más conocidos y se proponen como modelo a todos los cristianos. Otros muchos son desconocidos, pero también son santos. Quizá conozcas a alguno en tu familia, en tu ciudad, entre tus allegados...
Yo creo que estuve muy cerca de uno….
Preparado por el C.M. Alfonso Marín, basado en una reflexión del libro “¿Dónde vive Dios?...y 101 preguntas más” de Charles Deshez editado por Verbo Divino, Navarra 2004