¿QUÉ SIGUE?
Señor,
poco a poco va pasando la escena de este mundo: pasa la juventud con todas sus
fuerzas, desaparecen personas queridas y amigas, se van los momentos de fama y
de gloria, se reduce nuestro campo de acción y nuestras ideas son reemplazadas
por otras.
Señor, poco a poco aparece el gran más allá: más allá del tiempo
que corre veloz llevándose consigo cosas, personas y sucesos; que advierte este
vertiginoso pasar
sin poder captar de modo pleno el desarrollo de los hechos; el
gran
«más allá» que plasma una nueva visión, que hace más viva la fe, que
enciende deseos de paraíso.
Señor, poco a poco se perfila el mundo nuevo: se respira aire puro, se abre camino la fascinación de lo trascendente, nos sentimos fortificados por la inmortalidad que da sentido a la vida, aceptamos el misterio que permite caminar con fe y esperanza hacia un futuro prometedor.
¡Ven, Señor Jesús!