En
este mes en que hemos venido teniendo diversas celebraciones para recordar el
bicentenario del inicio del inicio de la guerra que desembocó en nuestra
independencia, la Conferencia del Episcopado Mexicano nos propuso una semana de
oración por nuestra Patria (9 al 15 de septiembre) pues no podemos olvidar los
grandes problemas por las que atraviesa nuestra nación y que tiene angustiados a
muchos compatriotas nuestros.
En ese contexto quiero proponerles que durante el resto de este año, al menos un día al mes,procuren pedir especialmente por esos problemas que vive nuestra patria, presentando por intercesión de la Santísima Virgen a Dios, Padre amoroso, nuestras súplicas confiadas para que bendiga abundantemente a nuestra nación.
Por la Iglesia que peregrina en la nación mexicana, para que cumpla fielmente su misión de anunciar a todos el Evangelio de Jesucristo.
Por las necesidades de todos los que integran esta nación, para que el progreso personal y social esté marcado por el Evangelio de Jesucristo.
Por todos los miembros de la sociedad: niños, jóvenes, adultos y ancianos, para que cada uno sea un modelo de vida civil responsable, y viva plenamente el Evangelio de Jesucristo.
Por los gobernantes, para que Dios nuestro Señor les inspire decisiones que promuevan el bien común, en un ambiente de paz y libertad, conforme al Evangelio de Jesucristo.
Por todos los que sufren en nuestra patria debido a tantas y tan variadas circunstancias, para que Dios sea su consuelo y ayuda en sus necesidades y vivan inspirados por el Evangelio de Jesucristo.
Por todos los sectores de la sociedad, para que buscando el bien común, descubran y vivan los valores profundamente humanos y cristianos que provienen del Evangelio de Jesucristo.
Al concluir estas peticiones podemos orar de la siguiente manera:
Padre santo, escucha las peticiones que te dirigimos y asístenos por la intercesión de Santa María de Guadalupe, Madre de este pueblo tuyo, y concédenos lo que con fe te pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.