LA MUJER QUE CREYÓ

Volver a Principal

Con frecuencia, en el la Edad Media se representaba a María de rodillas frente al niño en el pesebre y adorándolo.

En estas figuras expresaban los artistas lo que Lucas dijo con estos cinco verbos: ha dado a luz, ha envuelto, ha depositado, ha conservado y ha meditado. María siente el misterio de este nacimiento.

Piensa una vez y otra constantemente en su propio corazón lo que ha sucedido. Medita el misterio de su propio hijo para darse cuenta de este niño.

María es, para Lucas, la mujer que creyó. Con ella nos dibuja una imagen de cómo nosotros también podemos creer en la encarnación de Dios en Jesucristo. Nuestra reacción no puede expresarse mejor que con estas palabras: conservar y meditar, observar y volver a decirlas siempre en nuestro corazón.

Debemos conservar la Palabra de Dios en el corazón, debemos compararla con la realidad en la que nos encontremos, hasta que la Palabra se entreabra a nosotros y reconozcamos a la luz de la Palabra nuestra realidad de un modo nuevo, hasta que caigamos de rodillas maravillados frente al misterio del amor de Dios en nuestra vida

Autor: Anselm Grün, de la obra “Natale, celebrare un nuevo inizio”, Brescia 1999.