MENSAJE PASCUAL
A la luz del misterio pascual, la Iglesia nos invita a pregonar el más hermoso anuncio cristiano: ¡Cristo ha resucitado, aleluya!
El
carácter mariano de nuestras Congregaciones, nos impulsa a vivir la alegría
espiritual de la Pascua, en comunión con María Santísima, pensando en la gran
alegría que debió sentir por la resurrección de su Hijo.
En la oración del «Regina Coeli», que en este tiempo pascual se reza en lugar del Ángelus, nos dirigimos a la Santísima Virgen, invitándola a alegrarse porque Aquel que llevó en su seno, ha resucitado.
María guardó en su corazón la «buena nueva» de la resurrección, fuente y secreto de la verdadera alegría y de la auténtica paz, que Cristo muerto y resucitado nos obtuvo con el sacrificio de la cruz.
Pidamos a María que, así como nos ha acompañado durante los días de la Pasión, siga guiando nuestros pasos en este tiempo de alegría pascual y espiritual, para que crezcamos cada vez más en el conocimiento y en el amor al Señor, y nos convirtamos en testigos y apóstoles de su paz.
La Virgen María, a quien las letanías lauretanas nos invitan a invocar como "Causa de nuestra alegría", nos obtenga experimentar siempre la alegría de formar parte del edificio espiritual de la Iglesia, "comunidad de amor" nacida del Corazón de Cristo.
Desarrollada por el C. M. Alfonso Marín, inspirado en el mensaje de su Santidad Benedicto XVI el Domingo de Pascua del 2006 durante el Regina Coeli