ACERCA DE LA ESPERA
La
espera no es una actitud muy común. No se suele pensar con mucha simpatía en la
espera. De hecho, la mayor parte de la gente piensa que la espera es una pérdida
de tiempo...; quizás porque la cultura que nos ha tocado vivir dice «¡Venga!,
¡haz algo! ¡Demuestra que eres capaz de actuar! ¡No te quedes sentado
esperando!»
Sin embargo, esperar es una actitud enormemente radical en la vida.
Es confiar en que sucederá algo que supera con mucho nuestra imaginación.
Es abandonar el control de nuestro futuro y dejar que sea Dios quien determine nuestra vida.
Es vivir con la convicción de que Dios nos va formando con su amor divino y no con nuestros temores.
La
vida espiritual es una vida en la que esperamos, estamos a la espera,
activamente presentes en el momento actual, esperando la novedad que acontecerá,
novedad que va más allá de nuestra propia imaginación o previsión.
Esta actitud, ciertamente, es demasiado radical para la vida en este mundo preocupado principalmente en controlar los acontecimientos
Invoquemos la intercesión de Nuestra Madre Santísima para que por su intercesión, logremos practicarla y difundirla entre nuestros hermanos, y para que no descuidemos esa faceta tan importante de nuestra vida, como es la espiritual.
Inspirado
en «The Path of Waiting» de H. J. M. Nouwen,
Nueva York 1995