¿Dónde vive Dios?

Un día, unos sabios se preguntaban por el lugar donde vive Dios. Uno de ellos dijo: "Seguro que en la naturaleza". El sabio más viejo del grupo sonrió y sacudió la cabeza negativamente. El judío que estaba allí respondió: "En los templos, sin ninguna duda". El musulmán se apresuró a corregir: "En las mezquitas, evidentemente". El cristiano se sintió obligado a decir: "Yo creo que está en las iglesias". Pero el viejo sabio seguía sin estar de acuerdo. Finalmente, dijo: "Dios está en cualquier parte en que le dejemos entrar". Pero un sabio siempre puede encontrar a alguien más sabio que él. Así, nuestro amigo se cruzó con un joven que se dirigía al bosque a pasear. ¿Qué vas a hacer allí?", le preguntó. "Encontrarme con Dios", respondió el joven. "Pero Dios está en todas partes", observó el viejo sabio. Y el joven respondió: "Sí, Dios está en todas partes, pero yo no soy el mismo en todas partes. En el bosque es donde le abro más fácilmente mi puerta".
A
menudo, la vida estresada de todos los días nos impide encontrarlos con nosotros
mismos y con Dios. En efecto, un paseo solitario por una naturaleza tranquila y
hospitalaria es una ocasión favorable para recapitular y encontrarse con Dios en
lo más hondo de nosotros mismos...
Decía
san Agustín:
"Entra en ti mismo. En el interior del hombre habita la verdad".
Tomada del libro “¿Dónde vive Dios?...y 101 preguntas más” de Charles Deshez, editado por Verbo Divino, Navarra 2004. Este libro lo recomendamos ampliamente