CULTURA  «LIGHT»

Volver a Principal

“Se han puesto de moda los alimentos «light» ; conservan algo del sabor original pero no tienen los nutrientes. Pero lo «light»  no es sólo cuestión de alimentos; se manifiesta además en muchas áreas de nuestra personalidad.

Nuestro pensamiento es débil. No buscamos la verdad; nos conformamos con hipótesis. Se ha disminuido nuestra capacidad de reflexionar. No hay solidez en nuestros argumentos.

Nuestros sentimientos son superficiales. Dosificamos el afecto. No nos apasionamos por nada. Nuestra alegría se esfuma en pocas horas. No nos indigna la discriminación, la tortura.

Nuestros vínculos son desechables. Las relaciones, incluso dentro del núcleo familiar, son superficiales. Tenemos pavor a vincularnos con una persona o una institución para toda la vida.

Nuestros compromisos y decisiones son frágiles. Antes bastaba la palabra de la persona; ahora sólo tiene valor un papel firmado ante Notario y con testigos. Muchos de los matrimonios, terminan en divorcio.

Falta solidez en nuestras acciones. Hacemos las cosas al «ahí se va». No ponemos el corazón en lo que hacemos ni nos concentramos en la tarea. No hacemos bien las cosas, con creatividad, dándoles el tiempo necesario. Nuestra virtud es sólo un barniz. El dominio propio nos dura una semana. Oramos únicamente cuando tenemos ganas. Nuestra entrega está condicionada por las circunstancias. Atrás de nuestro servicio hay orgullo, deseos de aparecer y búsqueda de gratitud.

Nuestros valores son diminutos. Ya nadie sueña con la justicia, la libertad, el amor, la santidad; ahora nos conformamos -si acaso- con no robar y no matar.”

¿Será qué hemos llegado a estos extremos?, ¿Es posible qué hayamos llegado a este nivel de degradación?¿Aplica al resto del mundo, y no a nosotros congregantes marianos?. Reflexionemos.

El autor del artículo es el R. P. Fernando Torre Medina Mora M. Sp. S.

A  Jesús  por  María