CERTEZA
La vida
es imprevisible. Podemos ser felices un día y estar tristes al siguiente, estar
sanos un día y enfermos un día después, ser ricos un día y pobres al siguiente.
¿A
quién podremos, entonces, aferrarnos?
¿En quién podremos confiar para siempre?
Sólo en Jesús, el Cristo.
Él es nuestro Señor, nuestro pastor, nuestra fortaleza, nuestro refugio, nuestro hermano, nuestro guía, nuestro amigo.
Vino
de Dios para estar con nosotros. Murió por nosotros y resucitó de entre los
muertos para abrirnos el
camino
hacia Dios, y se ha sentado a la derecha de Dios
y nos verá en su casa.
Ciertamente podemos estar seguros como San Pablo de que “ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo futuro, ni las potestades, ni la aura, ni la profundidad, ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro» (Rm 8,38s)
Autor: H. J. M. Nouwen, Obra: “Pan para el viaje”, PPC, Madrid 1991.