CELEBRACIONES
MARIANAS
O C T U B R E 2 0 0 8
Mes
del Rosario
Día
7
Nuestra Señora del
Rosario
Ciertamente,
se ha debatido sobre el hecho de si debe considerarse a Santo Domingo de Guzmán
(fundador de la Orden de los Predicadores) como el fundador del Rosario.
En
el Manual de Historia Eclesiástica del Pd.
B.
Llorca, S.J. (pag.
368)
se nos habla de lo que se puede afirmar al respecto:
"consta que en el siglo XII estaba extendida entre los cistercienses la devoción de rezar series de 50, 100 ó 150 Padres nuestros y Aves Marías y que para contarlos se usaba una cinta de perlas; consta así mismo que Santo Domingo tomó esta práctica como arma para sus misiones, propagándola por todas partes. En este sentido se le puede llamar, más que fundador, gran propagador del Rosario. Sin embargo, no parece que él lo hubiera dado la forma de decenas y que hubiera añadido los Misterios de Cristo que suelen considerarse como esenciales al Rosario; la forma definitiva de éste aparece hasta el siglo XV y los portavoces de ella fueron los Padres Dominicos. También entonces se comenzó a presentar a Santo Domingo como su fundador".
Esta
devoción fue traída a nuestro Continente por los misioneros españoles y
pronto se difundió extensamente.
Esta
celebración fue instituida
por el Su Santidad San Pío V -el Papa del Rosario- en el aniversario de la
victoria obtenida por los cristianos en la batalla naval de Lepanto en 1571
contra el poder turco. Los musulmanes turcos pretendían, una vez más, la
invasión de Europa y el aniquilamiento de su cristianismo y se disponían a
ello por medio
de
una poderosa flota naval. Ya antes se les había derrotado en tierra por parte
de Carlos Martel en Poitiers y por Juan Sobieski en Viena y en 1571
serían
derrotados por
mar.
La
victoria se atribuyó a la Madre
de Dios invocada por medio del rezo
del Santo Rosario. El calendario del más antiguo Galván (C.A.G.)_ menciona
la ayuda de María Auxiliadora, sin embargo, al consultar la :enciclopedia
Guadalupana del Pd. Xavier Escalada, S. J. en la página 502 se nos dice que:
''en
el periódico canadiense -Vers de Main-,
su
Director, Louis
Even, publicó
un documentado artículo en el que defiende la participación de María en su
advocación Guadalupana en el hecho que venimos comentando.
Dice
Louis Even
que
los historiadores jamás mencionan que Don Juan de Austria recibió de Felipe II
Rey de España, una pintura de la Virgen de Guadalupe (que habla sido tocada a la
imagen
milagrosa de origen celestial, la del Tepeyac) y que él, Don Juan, la instaló
piadosamente en la Capilla del Barco Almirante del genovés Juan Andrea
Doria".
Así,
ahora nosotros sabemos (que la morenita del Tepeyac, Emperatriz de América, tomó
parte en la memorable jornada.
En
su página 99
nos
dice la misma Enciclopedia Guadalupana. que esa misma pintura fue regalada por
el Cardenal José Doria Panphili, Secretario de Estado de Su Santidad Pío VII y
descendiente de Juan Andrea Doria, al Templo de San Esteban de Abeto, amable
villa de Liguria en la provincia de Génova.
Día 12
Virgen del Pilar de Zaragoza.
En
la colección "Temas de predicación" de San
Esteban,
Salamanca, su cuaderno número
56 dedicado
a las Advocaciones y Títulos Marianos, se nos dice que el nombre del Pilar es
uno de los más gratos ,y queridos para todos los españoles.
España
es el primer país del mundo en que, según la tradición, se rindió culto a la
Madre de Dios. En Zaragoza se levantó el primer altar para honrar a María que
se dignó visitar ese país (Tierra Bendita) en carne mortal, para
confortar al apóstol Santiago de sus desazones.
Una
noche en que Santiago descansaba en la ribera del Ebro (en Zaragoza) oyó, como
un coro angelical,,que cantaba el Ave María; luego, rodeada de Ángeles,
se
le apareció la Virgen Santísima sobre un Pilar de mármol. Esto sucedió en el
año 40 d.C.
Más
tarde, por el descubrimiento del Nuevo Mundo, ocurrido el día 12 de octubre de
1492, para conmemorarlo como un gran favor de la Virgen del Pilar, quedó esa
misma fecha para celebrar su fiesta.
Dicen
los españoles con la mayor sinceridad de su alma:
"Bendita y alabada sea la
hora en que la Virgen Santísima vino en carne mortal a Zaragoza. Bendita sea
por siempre y alabada. Amen"
Coronación
de María Santísima
de Guadalupe como Reina de México, América Latina
y Filipinas
Su Santidad León
XII dispeso la
coronación de la Prodigiosa
imagen de Santa María de Guadalupe como la Reina de México, Patrona de América
Latina
y de las Islas Filipinas
en 1895.
Nuestra Señora Aparecida de Brasil
Corre
el año 1716 cuando, en el río Paraiba, tres pescadores trataban de ganarse la
vida pero no conseguían pesca. Fue entonces que alzaron de las aguas con sus
redes una hermosa figura de terracota de Nuestra Señora de la Concepción. Una vez colocada la imagen en
su canoa, la pesca fue tan abundante, que aquellos hombres regresaron a puerto
llenos de temor, porque su frágil embarcación parecía hundirse, incapaz de
sostener el enorme peso de la pesca.
No se sabe cómo la pequeña imagen de solo 36 centímetros fue a parar al río, pero sí se conoce a su autor, Frei Agostino de Jesús, un monje carioca de Sao Paulo que trabajaba el barro con arte y refinamiento. La imagen que fue moldeada hacia el 1650, permaneció sumergida en el Paraíba por muchos años, hasta perder su policromía original y quedar de un brillante color castaño oscuro.
La Virgen morena se presenta a la veneración de los fieles recubierta por un rígido manto de gruesas telas ricamente bordadas, que sólo permiten verle el rostro y las manos, que une sobre el pecho en continua oración. Porta la corona imperial, de oro y piedras preciosas, con la que fue coronada reina de Brazil por el Papa Pío X en el 1904. Pío XII la proclamó patrona principal del Brasil en 1930 y el día de su fiesta, el 12 de octubre ha sido declarado feriado nacional.
Juan Pablo II visitó a la Virgen Aparecida en su santuario, concediéndole el título de Basílica. Unos días antes, un individuo lanzó al suelo la imagen fraccionándola en muchos pedazos. Quiso así parar el gozo de la celebración que se esperaba. Pero el amor y el cuidadoso trabajo de varios artistas y expertos logró reconstruirla perfectamente y la Virgen Aparecida retornó a su nicho en la basílica en medio de la enorme multitud que la aclamaba por madre del Brasil. El odio jamás vencerá sobre el amor de la Madre de Dios quien nunca abandona a sus hijos.
Juan Pablo II en ocasión del
centenario de la coronación de Nuestra Señora Aparecida, 2004, escribe que "este
patrocinio de María sobre una nación no es posible sin la cooperación de sus
protegidos, sino que supone su libre consentimiento, que se renueva cada día;
supone que se hagan dignos de él, encarnado en un compromiso de vida inspirado
por las certezas profundas y sólidas de la fe".
Dirigiéndose en particular a los obispos, el Papa subrayó la importancia de
"asumir con verdadero espíritu pastoral la antiquísima devoción mariana de
vuestro pueblo. (...) Para que esta devoción sea un camino para el encuentro, en
la fe, con Dios en Jesucristo, depende mucho del ejemplo de los pastores y de
los agentes de pastoral".
"Ayudad por tanto a los fieles a vivir su devoción mariana como un testimonio
claro y valiente de amor a Cristo, que manifieste la identidad personal y
comunitaria de los católicos, contra el peligro del secularismo y del
consumismo, y al mismo tiempo, favorezca en las familias la práctica de las
virtudes cristianas. Del mismo modo, esta devoción ayudará a consolidar los
vínculos de comunión con los pastores de la Iglesia de Cristo, afrontando la
disgregación de la fe, tantas veces fomentada por el proselitismo de las
sectas".
Cooperación
necesaria
Vatican Information Services
Día 16
La Pureza de María Santísima.
Desde
los primeros tiempos la
iglesia
Ortodoxa cantaba
en su Liturgia "Dios te Salve María, fuerte inexpugnable del cual nunca
tomó posesión el pecado"
En
1439
el Concilio de Basilea, publicó una resolución
unánime en favor de la Inmaculada Concepción y en 1854 Pío IX formuló como
dogma católico lo que la Iglesia siempre había sostenido como disposición
divina: María tiene la belleza fundamental de la
imagen
de Dios que nunca se manchó.
Información recopilada por el C M. Dr. Alejo Soto Lara.