ACERCA DE SAN JOSÉ
José, descendiente de David, era, probablemente, de Belén. Por motivos familiares o de trabajo, se trasladó más tarde a Nazaret, y allí se convirtió en esposo de María.
El ángel de Dios le comunicó el misterio de la encarnación del Mesías en el seno de María, y José, hombre justo, aceptó, aunque no sin haber padecido una dura crisis interior.
Se fue después a Belén, para el nacimiento del niño, y tuvo que huir a Egipto, de donde volvió para ir de nuevo a Nazaret. Cuando Jesús tiene doce años, vemos a José y a María en Jerusalén, donde encontraron a su hijo entre los doctores del templo. A continuación, el evangelio calla. Es posible que muriera antes del comienzo de la vida pública de Jesús.
Los
fragmentos de la Escritura nos ofrecen un marco histórico y profético, es decir,
nos hablan de una historia verdadera, en mbargo, ha irrumpido la acción de Dios
según un designio que recorre todo el mensaje bíblico.
En el fondo del evangelio aparece la figura de José, llamado «hombre .justo» (Mt 1,19). Esta justicia debe verse, como sugiere la Sagrada Escritura, como la acogida con ánimo agradecido y conmovido del don de la fe, en la rectitud interior, en el respeto a Dios y a los hombres, a la Ley y a los acontecimientos.
Obviamente, a José le resulta difícil aceptar esa paternidad que no es suya y, después, la enorme responsabilidad que supone ser el maestro y el guía de quien habría de ser un día el Pastor de Israel. Respeto, obediencia y humildad figuran en la base de la «justicia» de José, y esta actitud interior suya, junto a su misión, única y maravillosa, lo han situado en la cima de la santidad cristiana, junto a María, su esposa.
José brilla sobre todo por estas actitudes radicalmente bíblicas, propias de los grandes hombres elegidos por Dios para misiones importantes, los cuales siempre se consideraban indignos e incapaces de las tareas que Dios les había confiado (baste con pensar en Abraham, Moisés, Isaías, Jeremías...). Dios sale, después, al encuentro de estos elegidos suyos, otorgándoles fortaleza y fidelidad.