A PESAR DE TODO
Recientemente participe en un Retiro Ignaciano que fue dirigido por el Padre Jesuita Max Verduzco, durante su desarrollo nos propuso una meditación basada en un extracto del libro del profeta Habacuc; específicamente los versículos 18 y 19 del capítulo 3 de dicho libro.
Quisiera a manera de orientación sobre la lectura de este
artículo, incluir una cita de H.P. Nouwen de su libro “Pan para el Camino”
(Madrid 1999):
«Leer significa a menudo recoger información, adquirir nuevas perspectivas y nuevos conocimientos y dominar un nuevo campo del saber.
Sin embargo, la lectura espiritual es diferente. No significa simplemente leer cosas espirituales; significa además de leer las cosas espirituales, hacerlo de un modo espiritual.
Esto requiere disponibilidad no sólo para leer, sino también para ser leídos; no sólo para dominar las palabras, sino para ser dominados.
Cuando
leemos la Biblia u otro libro espiritual simplemente para adquirir conocimiento,
nuestra lectura no nos ayudará en nuestra vida espiritual. Podemos llegar a ser
grandes expertos en cuestiones espirituales, sin llegar a ser de verdad personas
espirituales.
Al leer las cosas espirituales de modo espiritual, abrimos el corazón a la voz de Dios. En esos casos, debemos incluso estar dispuestos a dejar aparte lo que estamos leyendo y escuchar simplemente lo que Dios nos dice a través de sus palabras.»
Una vez hecha esta precisión, expongo a Ustedes la visión que nos propuso el Padre Verduzco, sobre esta cita bíblica, la cual se prestó a una impactante meditación sobre la que me gustaría compartir con ustedes. Por supuesto mi sugerencia es que lean esto con un enfoque espiritual.
A continuación incluyo la cita bíblica:
«Pues la
higuera no retoñará,
ni habrá en las viñas recolección.
Fallará la cosecha del olivo,
los campos no darán sus frutos,
faltarán las ovejas en el aprisco,
no habrá ya vacas en los establos»
«¡Pero yo me
alegraré en Yahvé,
gozaré del Dios de mi salvación!
Yahvé mi señor
es mi fuerza,
él me da pies como de cierva,
y me hace caminar por las alturas».
El profeta nos describe en esta cita, una situación verdaderamente desesperada por la que atraviesa el pueblo, sin embargo, termina proclamando su absoluta confianza en el Señor, y su profunda convicción de alabarlo en todo momento, independientemente de las condiciones reinantes a su alrededor.
Extrapolando esta actitud hacia nosotros, el Padre Verduzco nos presentó unas interesantes aplicaciones del tema las cuales enuncio a continuación:
En Nueva York el 11 de septiembre de 2001:
Aunque
fallan los servicios de inteligencia
Y los terroristas derrumbaron
las Torres Gemelas
Aunque bomberos y policías no se coordinaabn
Y no podían atender ni rescatan a los heridos
Aunque la ciudad y el país se volvió un caos
Y las familias lloran a sus muertos y desaparecidos...
YO CONFIARÉ EN EL SEÑOR....
Pero no vayamos tan lejos, y si permanecemos en México., que podríamos exponer sobre la situación:

Aunque nos gobiernan
partidos de diversos colores
Y los diputados aprueben la ley de despenalización del aborto
Aunque lel
país sea víctima de todo tipo de crímenes y la misma autoridad esté involucrada
Haya sismos e inundaciones por las que se
derrumben casas y edificios y
continuamente haya accidentes
Aunque fallen los servicios del Metro, Metrobus y micros
Y el tráfico nos desespere por la lentitud con que nos tenemos que transportar
YO CONFIARÉ EN EL SEÑOR....
Ahora acerquémonos un poco más, que pasa en nuestra
Comunidad, Congregación, Grupo Social, Trabajo……:
Aunque los superiores o
dirigentes no hagan bien su trabajo
Y se guíen por favoritismos
Aunque haya divisiones internas
Y
poca cooperación
a las
obras,
y
entre comunidades y provincias
Aunque los de arriba se están saliendo de la congregación
Y no lleguen
nuevos
aspirantes
YO CONFIARÉ EN EL SEÑOR....
Cerremos con algo más cercano, es una idea……..:
Aunque
tal vez
no he cumplido
todo
lo que me pides
Y mis fuerzas y voluntad se merman
Aunque
tal vez
nunca me
prepare
como debía
Y
dejé que desear en el trabajo
Aunque me estoy haciendo viejo
Y ya oigo pasos en la azotea
YO CONFIARÉ EN EL SEÑOR....
¿Por qué? Pues mira…..
YO CONFIARÉ EN EL SEÑOR, PORQUE:
ESTOY SEGURO DE QUE LLEVARÁ ADELANTE SU OBRA.......
EL SEÑOR, CREADOR Y SALVADOR, ME DA FUERZAS Y FORTALEZA PARA VER CUMPLIDAS SUS PROMESAS.......
ME DARÁ PASO SEGURO EN EL CAMINO Y HABILIDAD PARA SUPERAR TODOS LOS OBSTÁCULOS...........
Te invito a que hagas tu propia lista y a que completes estas últimas precisiones sobre los motivos de tu confianza en el Señor ¿o acaso tienes dudas?
Desarrollado por el C. M. Alfonso Marín, inspirado en la meditación propuesta por el R. P. Max Verduzco, S. J. Agosto de 2008